Santa Librada

 Santa Librada Patrona de las Tablas






Hasta aquí, todas las leyendas e historia coinciden. Sin embargo, en adelante, hay dos versiones populares que difieren sobre el origen del pueblo de Las Tablas.
La primera ( y más popular) está estrechamente relacionada con su patrona: Santa Librada. Cuentan los abuelos, que los recién llegados se dirigieron hacia el centro de lo que hoy es la península de Azuero en busca de algún poblado español; y en este punto me sirvo citar a Sergio Gonzáles Ruiz, uno de los grandes folcloristas tableños:
Iglesia de Santa Librada.
"En el centro de estas rocas, así adornada por los rayos del sol, con la cara bella y radiante, véase la imagen de una santa. Los admirados españoles cayeron de rodillas, como movidos por un resorte, ante la sublime aparición. Pasada su turbación inicial, reconocieron en la bella estatua de piedra que tenían delante a la imagen de la joven mártir Santa Librada. Pensaron que era de buen agüero tal encuentro y, de común acuerdo, decidieron llevarse la estatua de piedra, que, por milagro de la providencia, allí habían encontrado, con la idea de poner la población, que iban a fundar, bajo la protección de la santa y de erigirle a ésta un templo en dicha población". (Tomado de “La leyenda de Santa Librada”).


Siguen contando los abuelos que los españoles se llevaron la imagen para su campamento, pero la imagen desapareció. Horrorizados, la buscaron por todas las áreas cercanas al campamento; pero no aparecía. Días después la volvieron a encontrar justo donde la habían hallado la primera vez. Nuevamente se llevaron la imagen para el campamento, creyendo que había sido una broma. Sin embargo, cuál no seria su sorpresa al ver al día siguiente que no estaba.
Una y otra vez la llevaron al campamento, y una y otra vez la imagen regresaba al montículo de piedra. Ante esto, los españoles entendieron que la santa quería que se establecieran en esa zona. Los españoles estaban renuentes, puesto que si bien había una muy buena fuente de agua cercana (lo que hoy es la quebrada La Ermita), gran parte del terreno no era muy apto para la construcción, ya que la mayoría de la zona se tornaba pantanosa en los meses de lluvia intensa (salvo las tierras colindantes a donde esta la actual iglesia a Santa Librada y las cercanas a lo que hoy día es la farmacia del finado Elías Pérez) y porque cerca estaba la comunidad de La Ermita de la Santa Cruz de Mayo. Pero ante la insistencia de la imagen de Santa Librada por estar en esa zona, accedieron a mudar su campamento.
La segunda leyenda está relacionada con el hecho de que las primeras casas que se construyeron fueron hechas con las tablas que resultaron del desmantelamiento del navío encallado, y por mofa de los lugareños que decían "Vamos para las casas de las tablas”. Esta versión tiene, sin duda, su propia lógica, característica del modo en que usualmente hablan las personas.





Esta virgen mártir de Portugal es el resultado de la combinación de varias leyendas, unidas por la imaginación popular. Entre las historias que explican el icono se encuentra esta: ella era una de las novelizas (nueve hermanas nacidas en un mismo parto) que vivió en el siglo VIII. Según el obispo Juan Muñoz de la Cueva, Santa Eufemia de Orense fue una de sus hermanas.2Siendo niña, fue prometida en matrimonio por su padre (el rey de Galicia y Lusitania, que según unos era cristiano y según otros era pagano) al rey moro de Sicilia. Para evitar el casamiento indeseado, ella tomó voto de virginidad (según otra versión, ya había tomado el voto de castidad antes del compromiso nupcial) y oró a Dios para que la convirtiera en un ser repulsivo. En respuesta a sus oraciones, le creció vello en todo el cuerpo y barba, con lo cual el rey musulmán rompió el compromiso y partió. Lleno de ira, el padre de Wilgefortis la mandó crucificar.

Según otra versión, la del breviario de  Librada y sus hermanas eran hijas de Lucio Catelio Severo, antiguo magistrado en Braga y gobernador romano de Gallaecia y Lusitania, y de su esposa Calsia.


A santa Librada se le suele confundir con Wilgerfortis (Virgen Fuerte), virgen con barba crucificada al igual que Librada, que aparece en el norte de Francia, Alemania y países de la cuenca del Rin. Pocas historias de santas tienen tantos elementos fantásticos como el mismo nombre de la protagonista. Dignefortis, Wilgerfortis, santa Liberata, la santa de la Barba, santa Barbuda, Komina, Uncumber, Ulfe, Europia, etc.


Santa Wilgerfortis es patrona de las mujeres obligadas a aceptar un matrimonio no deseado. Ella logró heroicamente resistir a la imposición de un matrimonio y dio testimonio con su vida. La historia medieval la ubica como hija del rey de Portugal. Su extraordinaria belleza y su condición noble la habrían hecho objeto de molestos pretendientes. Wilgerfortis no tenía intención de casarse, llevaba una vida austera y religiosa. Un día el padre hace un acuerdo con el rey de Sicilia, hombre de alrededor de 50 años y le envía un retrato de su hija. El rey al contemplar la belleza de Wilgerfortis acepta inmediatamente el matrimonio propuesto. Cuando la noticia llega a Portugal, el padre la recibe como un excelente acuerdo político y su hija como una sentencia de muerte. 

No había posibilidad de resistir al mandato del padre. Wilgerfortis en una tensa espera se niega a comer y consagra todas sus energías a la oración, pidiéndole a Dios que la libere de su belleza que tanto pesar y dolor le causaba. La joven pidió a Dios que la despojase de sus atributos de belleza femenina, que la convirtiese en un ser repulsivo y poder así desanimar a su pretendiente, el milagro sucedió, su cuerpo se virilizó, le creció una espesa barba, se llenó de bello, se agravó su voz. Cuando el rey de Sicilia, que era musulmán, llega a Portugal y conoce a la joven prometida a quien le había crecido el vello facial, se marcha ofuscado y se niega a casarse con una mujer barbada. El padre encolerizado ante su fracaso la encierra primero, la acusa de herejía y la sentencia a morir, el culto cristiano la evoca y la representa como una santa crucificada con rasgos viriles a causa de su barba.

La Iglesia quitó del Santoral a santa Librada y a Wilgefortis por no existir evidencias, al igual que sacó a san Jorge y al dragón, y a san Cristóbal, en 1969, respetando a Librada y conservándola como ícono. La devoción por santa Librada está más acentuada al sur de Europa, las Canarias y América, donde se le tuvo por abogada de los partos difíciles, santa patrona de las mujeres estériles, protectora de las madres multíparas, pero también como abogada del corazón alegre. Santa Librada se invocaba para librarse de maridos que dan mala vida, maltratadores o borrachos y se invocaba en caso de matrimonios no deseados. En Argentina se describe todavía esta breve oración para partos de emergencia: “Santa Librada, Santa Librada, ¡que la forma de salir sea tan dulce como la entrada!”

Don Diego Ladrón de Guevara Orozco y Calderón, fue el decimotercer obispo de Quito. Llega como obispo de Panamá en 1689, donde ocupa el cargo de Capitán General de Tierra Firme y presidente de la Audiencia. Pasa a Quito en 1704 y en junio de 1710 pasa a Lima, donde ocupa hasta 1716 el cargo de virrey del Perú. Se caracterizó por tener una gran devoción por Santa Librada, desde América envía grandes sumas de dinero para institucionalizar la celebración de la fiesta de la santa mártir.

Deja testimonio de su devoción por santa Librada en su recorrido por Panamá, Quito y Lima, contribuyendo a la difusión de la devoción con imágenes escultóricas, como la talla policromada quiteña de ojos de vidrio y máscara metálica, enviada para la nueva iglesia del Convento Hospital de san Juan de Dios de Santafé, inaugurado en 1723.  En la iglesia de San Juan de Dios, la santa, acogida por los hospitalarios continua con su patrocinio a las mujeres embarazadas y con otras dificultades y su colaboración en los partos difíciles, propiedad que le atribuyen desde el siglo XII. Santa LIbrada




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